William Zimmermann

Las reuniones 1:1 son una de esas ideas simples que todo el mundo cree que ya hace bien — hasta que se da cuenta de que muchas se vuelven improvisadas, repetitivas o puramente operativas.
Cuando se hacen bien, las reuniones 1:1 generan confianza, claridad y crecimiento continuo. Cuando están mal estructuradas, se convierten en “otro compromiso más” en el calendario.
En este artículo encontrarás:
Una reunión 1:1 no es:
Una buena reunión 1:1 es un espacio seguro y recurrente donde la persona puede:
Y el rol del líder no es hablar más — es escuchar mejor.
En la práctica, esto solo funciona cuando hay una estructura mínima.
No existe una regla absoluta, pero la práctica muestra algunos patrones saludables:
Más importante que la frecuencia es la regularidad. Cancelar o aplazar 1:1 con frecuencia envía un mensaje silencioso: “esto no es prioridad”.
A continuación hay una plantilla directa, probada y fácil de adaptar. Puede usarse en papel, Notion, Google Docs — o dentro de una herramienta dedicada.
1. Check-in humano (5 minutos)
Empieza por lo obvio — que rara vez se hace:
- ¿Cómo estás hoy?
- ¿Cómo fue esta última semana para ti?
- ¿Algo fuera del trabajo está impactando tu foco o energía?
Este momento crea contexto. Las personas no llegan "neutrales" a las reuniones.
2. Progreso y obstáculos (10–15 minutos)
Aquí no es un estado detallado de tareas, sino reflexión:
- ¿Qué avanzó bien desde nuestra última conversación?
- ¿Dónde sentiste más dificultad?
- ¿Algún bloqueo que pueda ayudar a eliminar?
El foco es el aprendizaje, no la presión.
3. Feedback en dos vías (10 minutos)
Este es el corazón de la reunión.
Del líder a la persona:
- Algo positivo que observaste
- Un punto claro de mejora (con ejemplos)
De la persona al líder:
- ¿Qué puedo hacer mejor como manager?
- ¿Alguna decisión o proceso que esté dificultando?
Sin feedback recurrente, pequeñas frustraciones se vuelven grandes problemas.
4. Desarrollo y próximos pasos (5–10 minutos)
Finaliza mirando hacia adelante:
- ¿Qué te gustaría desarrollar en las próximas semanas?
- ¿Alguna habilidad, responsabilidad u objetivo específico?
- Definan 1 o 2 acciones concretas, no más que eso
Estas acciones son lo que transforma la conversación en progreso real.
5. Cierre claro (2 minutos)
Antes de terminar:
- Refuerza los próximos pasos
- Confirma responsabilidades
- Agenda la próxima reunión (simple, pero crucial)
Esta plantilla funciona muy bien — hasta cierto punto.
Con el tiempo, aparecen desafíos comunes:
Ahí es donde muchas personas líderes abandonan la estructura… o terminan haciendo 1:1 superficiales.
Si quieres tomarte las 1:1 en serio como práctica de liderazgo, una herramienta especializada ayuda a:
Por eso se creó The 1x1.
Con The 1x1, puedes:
Todo en un solo lugar, sin hojas de cálculo sueltas ni documentos olvidados.
No necesitas tarjeta de crédito.
Las reuniones 1:1 no necesitan ser largas, complejas ni burocráticas.
Pero sí deben ser intencionales.
Una buena plantilla ya cambia mucho.
Un buen sistema transforma eso en cultura.
Si quieres salir de la improvisación y construir conversaciones que realmente desarrollen personas, el camino empieza con estructura — y se consolida con consistencia.
El liderazgo no es recordar todo.
Es crear sistemas que cuidan a las personas mientras el equipo crece.

Descubre por qué compartir la agenda antes de la 1:1 y las notas después genera alineación, compromiso y mejor seguimiento.

Entiende por qué la reunión 1:1 es la conversación más importante entre líder y colaborador — y cómo hacerla funcionar.

Descubre todas las funcionalidades de The 1x1 y entiende cómo la herramienta ayuda a los líderes a crear reuniones 1:1 más humanas, consistentes y efectivas.